Sustratos que se utilizan en el cultivo del bonsái

Los árboles en la naturaleza entierran sus raíces a la profundidad ideal para poder alimentarse y sostener toda su parte aérea. Los bonsáis al estar en macetas no tienen esa posibilidad y necesitan ser cultivados en un sustrato (tierra) donde asentarse, tomar nutrientes, poder crecer sanos y resistir el trabajo de podas, pinzado, etc., así como resistir plagas e inclemencias del tiempo.

 Antes de la era de internet, era muy difícil encontrar buena información sobre ellos ya que casi toda la información (y sustratos especializados) venía de Japón. Hoy en día, con las tecnologías de la información no solo podemos informarnos, también podemos hacer nuestra propia fórmula (combinación) para obtener mayores resultados.

 El tema de los sustratos en bonsái nunca ha estado exento de polémicas. Al haber tantas opciones y tantos aficionados, cada cual aporta o sigue las reglas que les convencen o les funcionan mejor.

¿Qué características debe tener un buen sustrato para bonsái?

Drenado

Todo sustrato de bonsái debe drenar el exceso de agua y así evitar el encharcamiento de las raíces evitando la asfixia radicular, también la proliferación de hongos y su podredumbre.

Retención de agua

Todo sustrato debería retener agua en mayor o menor medida, para que, después de que drene el exceso de ésta, las raíces puedan acceder a ella.

Retención/aporte de nutrientes

Todo sustrato debe de retener y/o aportar nutrientes disueltos en el agua para que las raíces tengan acceso a estos según lo necesiten.

Aireación

Un sustrato bien aireado estimula la creación de nuevas raíces y desarrolla sus capilares, favoreciendo el crecimiento del bonsái de forma óptima.

Granulometría del sustrato

Casi todos los sustratos de bonsái se usan de forma granulada, esto hace que la emisión de raíces sea óptima y el agua drene sin problemas. A mayor granulometría mayor crecimiento y grosor obtendrá la raíz del bonsái al aumentar la oxigenación de ésta. A menor granulometría generará mayor cantidad de capilares en las raíces y su desarrollo será menor.
Se pueden mezclar varias granulometrías en el sustrato, como por ejemplo a la hora del trasplante poner una capa de granos más grandes en el fondo de la maceta para ayudar al drenaje de la misma.
Para separar los granos más finos se usan tamizadores de distintos tamaños según sea necesario.

Sustratos Japoneses para bonsái

Al ser los que más tiempo llevan desarrollando el arte del bonsái, los japoneses usan sustratos que en su país funcionan muy bien, cumplen todas las condiciones que necesitan para un cultivo óptimo y su costo es barato en comparación con otros países.
Los más usados son:

Akadama

Es el sustrato de mayor uso en el bonsái
La Akadama es una arcilla granulada de origen volcánico, de color rojo, que solo se encuentra en Japón. Se pueden usar diferentes tamaños según su necesidad. Es totalmente inerte y tiene una gran capacidad de retención de agua y nutrientes.  Su PH es neutro. Su granulometría asegura una buena aireación. Al estar hidratada no aumenta de tamaño y cambia a un color más oscuro haciendo que con una mirada sepamos si debemos regar o no. Su degradación comienza normalmente después de 2 años de cultivo normal, puede llegar hasta 5 sin tener que reemplazarse.

Kiryuzuna

Otro de los sustratos que más se utilizan en el bonsái
El Kiryuzuna es un subproducto de la descomposición de la grava volcánica. Su PH es ligeramente ácido y tiene gran contenido de hierro. Es mucho más dura que la Akadama por lo que su degradación es mucho más lenta. Aporta nutrientes, aunque la retención de estos es menor. Su drenaje es óptimo.
Se usa sobretodo en coníferas por su aporte férrico.
La combinación con Akadama en diferentes porcentajes hace un sustrato básico e ideal para casi todo tipo de bonsáis. Se puede reutilizar en el sustrato de otros bonsáis luego de un trasplante.

Kanuma

Sustrato granulado de la región de Kanuma, Japón. Su PH es ácido, su porosidad alta y su capacidad de retención de agua y nutrientes es grande. Totalmente inerte y con un peso muy ligero, tanto que puede flotar con el agua de riego.
Su degradación al igual que la Akadama comienza a partir de los 2 años de cultivo normal.
Debido a la acidez su uso está casi dedicado para plantas acidófilas, como las azaleas.

Tierra Keto

Aunque no se usa como sustrato para las raíces, sí se usa como barrera retentiva para el sustrato en las composiciones de bosque y Kokedamas, o estilos de bonsái plantados en piedra o laderas de montaña. También para zonas de crecimiento de musgos en nuestro bonsái. Es una mezcla de turba negra/arcilla con polvo de Akadama. Retiene muy bien la humedad y no se deshace, haciéndola ideal para retener el sustrato dentro de los límites del diseño.

Otros sustratos

En la búsqueda de alternativas a los sustratos japoneses por su alto costo y por romper con la escuela tradicional japonesa, con ayuda de avances de tecnología y horticultura, se han utilizado muchos productos como sustrato de bonsái. De los muchos (incluso arena para gatos), algunas combinaciones se pueden encontrar en viveros y tiendas de grandes superficies. La mezcla de sustratos orgánicos e inorgánicos ha conseguido mezclas de sustratos baratos y competentes según las necesidades de cultivo.

Grava volcánica

Los fragmentos de lava volcánica se usan mucho como separador para favorecer la aireación. Inerte y con PH neutro. Normalmente logra una buena retención de agua debido a su irregularidad. Es muy barata en comparación a los sustratos japoneses. Raramente se usa sola, normalmente es combinadola con otros sustratos.

Pomice

Fragmentos granulados de origen volcánico que se obtienen en Italia. Su capacidad de retención de agua es muy grande, aunque su nivel de absorción es lento, así como su capacidad de devolver esa agua. Inerte y con un peso ligero. Su PH es ligeramente superior a la Akadama. Su degradación es lenta en comparación con otros sustratos. Su costo es muy inferior a los sustratos japoneses siendo uno de los más usados en Europa. Es el principal sustituto de la Akadama.

Arena de río

Arena de río con diferentes granulometrías. Se utiliza como separador, para favorecer la aireación y multiplicación de las raíces en sustratos poco drenantes. Muy barata y fácil de conseguir. No retiene agua. Puede acidificar o calcificar el sustrato.

Fibra de Coco

Un sustrato que se ha hecho popular en los últimos años, producto de la descomposición del Coco. De forma triturada o de fibras largas, según su uso para semillas o plantas. PH ligeramente ácido. Alta retención de agua y nutrientes. Muy barato, muy ligero y fácil de conseguir. Su uso solo conlleva el problema de su cambio de volumen al hidratarse. Normalmente no es reutilizable pero su degradación es lenta.

Turba​​​​

Materia orgánica extraída de las turberas del norte de Europa o Suramérica. De color oscuro, puede tener trazas de materia orgánica en semidescomposición. Tiene una gran capacidad de retención de agua y nutrientes. PH ligeramente ácido en dependencia de su procedencia. Alguna viene enriquecida con abono. Tiene la desventaja de compactarse al secarse y ser difícil su nueva rehidratación. No airea bien las raíces.

Humus de lombriz

Son los restos orgánicos de lombrices, compuesto de un alto grado de arcilla. PH ligeramente ácido y aporta una gran cantidad de nutrientes. Alta retención de agua. También se utiliza como abono y como estabilizador de suelos. Normalmente no se usa solo, se combina con otros sustratos para un mejor desempeño del bonsái. Tiende a apelmazar y debido a eso tiene poca aireación.

Mezclas ideales

No hay mezcla ideal estándar, pues debido a los diferentes climas y plantas, los requerimientos de retención de agua variarán mucho. En climas con mucha lluvia se podría mezclar Akadama, grava volcánica y Kiryuzuna en relación 40%-30%-30%, o para su uso en coníferas seria 30%-20%-50%. La grava volcánica se podría sustituir con arena de río.
Para lugares secos, se podría añadir a la mezcla algún sustrato que retuviera más humedad como turba, fibra de coco o humus de lombriz. Las cantidades variarán según el resultado que se desee obtener, siempre que se cumplan las condiciones ideales de drenaje.
Una mezcla estándar y que cumpla todos los objetivos de un buen sustrato sería el compuesto por Akadama 70 % con Kiryuzuna 30% para bonsáis de hoja caduca y la mayoría de las coníferas en crecimiento. Para coníferas ya trabajadas y maduras, se usaría Akadama 50% y Kiryuzuna 50%.

Para las plantas acidófilas usaríamos Kanuma 100 %, o mezclada con Akadama en relación 70%-30%. No olvidar que la Kanuma tiende a flotar debido a su porosidad. Un truco muy común para retener este sustrato y que no flote y derrame fuera de la maceta, es triturar musgo Sphagnum en la superficie del sustrato y plantar musgo verde sobre él.

Para saber más

Sustratos alternativos

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